domingo, 23 de abril de 2017

  BUEN DÍA DEL LIBRO


Ilustración de Elsa Suárez Girad


 Escrito en libros:
           “La pluma es la lengua del alma.”
                                                                        Miguel de Cervantes


             “Nacer sin pasado, sin nada previo
            a qué referirse, y poder entonces verlo todo,
            sentirlo, como debe sentir la aurora
            las hojas que reciben el rocío;
            abrir los ojos a la luz sonriendo;
            bendecir la mañana, el alma,
            la vida recibida, la vida ¡qué hermosura!
            no siendo nada o apenas nada
            por qué no sonreír al universo
            al día que avanza, aceptar el tiempo
            como un regalo espléndido,
                                                    María Zambrano

“Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.”
                                                    William Shakespeare

“La vida es tan tenaz, tan bella, tan poderosa, que incluso desde los primeros momentos de la pena, te permite gozar de instantes de alegría: el deleite de una tarde hermosa, una risa, una música, la complicidad con un amigo. Se abre paso la vida con la misma terquedad con la que una plantita minúscula es capaz de rajar el suelo de hormigón para sacar la cabeza.”
                                                          Rosa Montero




¡Feliz Día del Libro!





viernes, 21 de abril de 2017

`AGUAS ARRIBA DE MI MADRE´, DE FEDERICO DE ARCE





Rosa Campos Gómez

Aguas arriba de mi madre (Ediciones Amargord, 2016) es un poema épico, dividido en XXII capítulos, que narra la vida de Hu zi,  heterónimo de Federico de Arce, en el que a través de versos absolutamente libres, nos introducimos en el río de la vida, navegándolo a contracorriente con él, hasta llegar al origen, caos primigenio del que todo emerge. Lo hacemos a través de la palabra, herramienta cuyo poder y limitación conoce. 
En una filosofía que hace un recorrido transversal por las habidas en Occidente y Oriente nos dice que somos también ese y eso Otro donde él habita y se comparte, y sin cuya presencia la comunicación nutricia estaría ausente. Afirma que somos sólo cuando nos compartimos: "No soy  si no me doy".
  Declara que somos todo sin saberlo, sin ser conscientes, que en nuestro fondo está el conocimiento: "Nunca la luz sale a la Luz" (el aspecto ying, complemento esencial del Tao=camino, donde rige lo femenino, lo oscuro, donde anida lo fértil, está presente), pero tenemos que ir a su encuentro, aguas arriba, como en una vuelta al útero de la madre humana y de la madre naturaleza, quedando explícita la vinculación con la ingente máxima de Spinoza "O Dios o Naturaleza",  no como alternativa, sino como equivalencia, un creyente sin más (ni menos) Dios que el que reside en el pájaro, en el árbol, en el río, en el camino, en todos los seres, de un "Emperador" que en "en todo hombre habita", que además no quiere halagos ni idolatrías, con mostrarle que se siente su presencia es suficiente: "el Emperador no quiere que yo estime al Emperador sólo le importa que yo lo salude", y al se le conoce porque "gracias al Cielo cantan los niños un antiguo poema", y es que sólo en la inocencia de la niñez se haya lo mejor de nosotros mismos, en su espontaneidad libre de prejuicios y con hambre de indagar, ahí vemos referencia a los filósofos de la naturaleza pioneros del pensamiento occidental, como Heráclito, también a Homero, Ulises, Santa Teresa, Cervantes, Kafka, ampliamente Machado, y tantos más,  tan compañeros de viaje como lo es Lao Tsé, los sabios de la filosofía Zen,  y como lo son su hija, su mujer, su hermana y su madre.
Surrealismo y espiritualidad afinados, lirismo donde la metáfora y el símbolo se alzan, humor inocente, humor ácido,  diálogo interior mordaz, clarividente… y sencillez bien trabajada para decirnos de una manera diferente una historia introspectiva, circular,  poética y por lo mismo hermosa, compleja y no obstante clara:
"Conté cómo mi madre
Me llama en ese sueño recurrente
Y me da un bocadillo de atún
Con suerte merendaba un bocadillo
De atún me gusta mucho el atún
Me sienta mal el atún
Y siempre despierto con una raspa
De sirena clavada en el paladar"  

"Hasta el aliento delos pobres
Habéis hipotecado
En el Imperio
Pero yo no canto
Ni para ensalzaros
Ni para escarneceros"

 Con sentencias poéticas que no se olvidan:  
                                          
 "Y a mí buscarme has en ti"
"De que me sirve este libro que escribo si no me lleva más allá de los libros"
"Nadie va a matarte si no eres ya cadáver"

"Al final del camino siempre hay una casa"
"Se escribe para dejar de ser para ser más"

"Porque la lectura nunca se satisface con lo que lee"

 Hu zi experimenta su caminar en necesarios movimientos de avance y retroceso, como un péndulo que estima que la sabiduría está en la conjugación e interacción de los tiempos  para comprender la esencia que articula nuestra existencia.
Recorremos, desde sus palabras, Occidente:  "Nací en el país de los melocotoneros", de cuyo nombre parece no querer acordarse, como el mismo don Quijote –con quien guarda más semejanzas, como la de ser fiel a su locura de meterse en entuertos para desfacerlos, para que el amor y la libertad acampen–, pero el olvido es sólo en apariencia, porque el nombre local lo va evidenciando cuando es preciso, sin necesidad de citarlo, así vemos el Segura que lo riega, como después, ya explícitamente, veremos el Tajo, el Amarillo…
Y desde ahí llegamos a Oriente, a ese su concepto de vida en el que la filosofía se nutre de la alquimia de lo sencillo que anida y emerge en toda la naturaleza, y de los contrarios que la complementan.
El maestro Calabaza, Hu zi,  narra su leyenda de amor hacia la vida con todas sus contradicciones. Es pájaro, árbol, azul, cielo, tierra, río, dolor, alegría, jaula, libertad… es Palabra, la voz de lo Otro que nos regala altas máximas:  "Quien ama cuanto hay bajo el cielo como a su propia persona es digno de que se le confíe cuanto hay bajo el cielo".




   © Rosa Campos Gómez


sábado, 15 de abril de 2017

GOYA EN BURDEOS



Jesús A. Salmerón Giménez



Autorretrato (1824), último realizado por Goya


  Sorprenderse y  extrañarse, es comenzar a comprender”.
Ortega y Gasset
De todos los Goyas posibles (y geniales, a la manera española: descarnado y con la semilla del esperpento en sus pinceles), me quedo con el último, con el de Burdeos. Goya, el artista español por excelencia, y uno de los más grandes creadores universales, compone, en esta hermosa ciudad, llena de luz y de parques, la pintura que yo prefiero de toda su genial obra: La lechera de burdeos.
Con 78 años Goya emprende en Francia una nueva vida, y lo hace con renovado brío, como si disfrutara de una segunda juventud (“Llegó en efecto Goya, sordo, viejo, torpe y débil, y sin saber una palabra de francés, y sin traer criado –que nadie más que él lo necesita, y tan contento y tan deseoso de ver mundo”. Moratín). Es un Goya desafiante y cabezón hasta el final, que se encuentra y transforma en la bellísima ciudad de Burdeos: todo le gusta, las calles anchas y limpias, el campo próximo, el clima, la comida, los vinos, la tranquilidad de que disfruta… Atrás el infierno de la patria,  la feroz represión de Fernando VII, un pueblo áspero y cruel que se revuelve contra sus mejores hombres. Atrás también las  pinturas negras, realizadas "a golpes, utilizando cuchillos y dedos, como si matara”. En Burdeos descubre la pincelada suelta, libre y luminosa, con la que anticipándose al impresionismo e inaugurando el romanticismo pinta su última obra maestra: La lechera de Burdeos, un lienzo vibrante en el que genial pintor aragonés se expresa con total libertad y optimismo: "La serena delicadeza que envuelve a la joven, y el recuperado entusiasmo por el color, por la luz y la belleza, parecen revelar una reconciliación con la vida, una nueva juventud de Goya en la bella ciudad de Burdeos".
Y en esta ciudad, tras componer su canto de cisne, había de ver la última luz del mundo ("...me falta todo menos mi fuerza de voluntad y esa la tengo en exceso"), pero no en su negro fulgor ("Negro hondo de sombra, de negra sangre coagulada"), sino en el "blanco de sol y lozanía": En su postrero viaje, es el Goya de los colores, la luz y la alegría, "Y la poesía de la pintura clara" (otra vez Alberti), el Goya luminoso que se sacude el polvo de los páramos desolados de su patria, y huella, ¡por fin!, los resplandecientes  jardines de Francia. Ese es el Goya que prefiero, el del maravilloso lienzo de la humilde lechera, que imagino subida a lomos de una mula y transportando un cántaro rebosante de leche, y que atesora los rasgos esenciales de su genio, pero cargados de alegría, como otro (machadiano) milagro de la primavera.

                © Jesús A. Salmerón Giménez



sábado, 8 de abril de 2017

NEUMA´A, DE PAULINA REAL


Rosa Campos Gómez 


Neuma´a es la original obra de Paulina Real que se expone  en el Museo de Siyâsa; en ella encontramos –verla es un regalo– un lenguaje pictórico abstracto que nos conecta con el musical de manera afortunada. Sumergirnos en el ritmo que late en las alegrías del agua y de la primavera se nos hace posible gracias al diálogo que lo artístico es capaz de transmitir.
El periodo andalusí local que tuvo vigencia en la Edad Media, reverdece gracias a la creatividad  de artistas pertenecientes a este privilegiado enclave del sureste peninsular, Cieza; y  Neuma´a1, nombre con el que penetramos en aquel tiempo, aporta un contenido  valioso por su calidad artística  y por lo distinto, enriqueciendo el conocimiento musical de un tiempo  de nuestra historia peninsular que dejó hermosa y profunda huella en la Siyâsa que nos llega.

P. Real se ha documentado en los antecedentes del sistema musical occidental  para este cuidado trabajo, inspirándose, además,  en la nuba2 Al Isbihân, versionada como Alegría del Agua3 por Eduardo Paniagua.



Ofreciéndonos una obra innovadora en la que percibimos la melodía, el ritmo y la cadencia: en “La alegría del agua”, a través de las gradaciones que procuran el negro y el blanco4  que impregnan la notación cuadra engarzada a las dos líneas musicales, que aluden a las notas fa y do –aquí  marcadas en rojo y amarillo respectivamente–, como llegaron a utilizarse,  describiendo el inicio de la canción que representan en la extensa pared de la Sala de La Pecera del emblemático Museo de Siyâsa, que tan acogedora y dúctilmente se amolda a las necesidades vanguardistas del arte que ofrece en sus diferentes espacios.

Las casas 6 y 10 que el museo alberga, también engalanan  sus muros con esta muestra plástica que indaga en la música... hasta el suelo de uno de los patios derrama color, como si el danzar de los pies hacia las diferentes estancias se hubiera olvidado de  partir con los siglos.


También el estallido envolvente de las tonalidades de la estación en la que nos hallamos nos aguarda en la planta Nivel 0, en la que prosigue el trabajo con la serie “La alegría de la primavera”.


Paulina Real, con su investigación y proyecto, nos procura ilustración, acercándonos  a la múltiple riqueza de unos  preciosos aspectos del pasado, y lo hace de una forma hermosa, diferente, sentida… con la combinación artística de fuerza y delicadeza bien medida, armoniosamente comunicada.



Notas:
1. Neuma hace referencia a uno de los primeros intentos de sistema de notación musical –surgido en el siglo IX, extendido hasta el XIII–,  basado en la anotación de unos signos gráficos que representaban a los sonidos de las melodías que se habían creado, con la intención de memorizarlas.  En latín significa “gesto”, y fue adoptado para este fin porque su grafía se basa en los movimientos gestuales de la mano al dirigir la música; y si recordamos que en griego  πνεμα, pneûma, es "espíritu, soplo, respiración", vemos  en ambos significados el potente vínculo que, ya en aquellos siglos, anexionaba  la música con el mundo abstracto del interior humano en el que situamos la energía que nos mueve junto a la energía creadora que da vida a la música.
2. La nuba (nawba: turno) representa la cima poético-musical en el Al-Ándalus.  Cada nuba está formada por canciones unidas por un mismo tema que se enlazan unas con otras como las cuentas de un collar, y poseen la misma modalidad musical.
3. https://www.youtube.com/watch?v=JKxwU_S3er8
4. 14 lienzos de 2 m de altura por diferentes medidas de anchura (según tiempo de sonido), trabajados con pigmentos y acetato de polivinilo.
            
Notas biográficas:  PAULINA REAL 

      © Rosa Campos Gómez

domingo, 2 de abril de 2017

LA LECTURA, EL MEJOR CONTAGIO EN LA NIÑEZ



 

     Leyendo a los niños, 1888, óleo de Mary Cassatt (Pensilvania, 22 de mayo de 1844 – Francia, 14  de junio de 1926).


Se aman los libros por la versátil riqueza del mundo a la que nos transportan, por la transparencia de emociones que nos permiten reconocernos y reconocer. Contagiar ese amor en la niñez es una de las tareas más fértiles de la vida. 

Hoy, 2 de Abril, día del  nacimiento de Hans Christian Andersen, escritor de tantos cuentos que nos llenaron de imaginarias experiencias la infancia, es el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, una fecha importante. En Cultura de Notas celebramos esta festividad con algunas imágenes y palabras llenas de cálida alegría.









"La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas."
                Hans Christian Andersen






 “Un niño con un libro de poesía en las manos nunca tendrá de mayor un arma entre ellas.”
                   Gloria Fuertes



       Ilustraciones de Jessie Wilcox Smith  (Filadelfia, Pensilvania, 6 de septiembre de 1863 –ib., 3 de mayo de 1935).


"Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez."
                                                                  Garrison Keillor

Ilustración de Martha Maria Wendelin (Kymi, Finlandia, 23 de noviembre 1893-Tuusula, Finlandia, 1 de marzo de1986).


"La lectura es una forma de arte y toda persona puede ser artista."  
                                                                                 Edwin Louis Cole

                                                     "Abrid los libros, abrid las alas." 
                                                                                            Arturo Córdoba Just