domingo, 30 de agosto de 2015

OLIVER SACKS: UNA MENTE MARAVILLOSA


Jesús A. Salmerón Giménez

In memóriam
El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, quien fuera nuestro Antropólogo en Marte, el de los imposibles Despertares, el hombre que nos acompañó Con una sola pierna al fondo de las complejidades de la mente humana, el magnífico escritor de los neurorrelatos (casos clínicos que, como un prodigioso alquimista, transmuta en pequeñas joyas literarias) basándose en su experiencia con pacientes y en vivencias que experimentó a lo largo de su vida. Sacks, considerado por algunos como el neurólogo más famoso del mundo, desrrolló también otras pasiones (Botánica, Química, pero también este extraordinario ser humano que fue Oliver Sacks, llegó a ser campeón nacional de halterofilia, culturista y corrreoso motero de los Ángeles del Infierno).

Este eminente científico y formidable humanista (nos describió cada caso -extraordinarios, extraños- en el contexto de la vida personal del paciente: Oliver Sacks no nos habla de enfermedades sino de personas, siempre), dedicó  libros al síndrome de Tourette, a las alteraciones en la visión del color, al mundo de los sordos, a las alucinaciones, la música y el cerebro... (Alguno de sus libros se han llevado al cine, como Despertares, la película protagonizada por Robert De Niro y Robin Williams).

Sin embargo, es el El tío Tungsteno, su autobiografía, el libro que más hondamente me ha impresionado de toda su obra y también de todos los que he leído. Lo leí hace 12 años, y está fresco, como recién escrito en mi memoria. El libro es una colección de recuerdos del joven Sacks, sus aficiones científicas, su vida familiar y sus ensoñaciones sobre el mundo que le esperaba:

Cuando tenía seis años estalla la Segunda Guerra Mundial, y es enviado a un internado en el campo (un infierno dantesco de hambre y penurias, regido por un sádico director que torturaba y abusaba a sus alumnos. No es de extrañar su admiración temprana  por Dickens). Cuando regresa a Londres, encuentra su salvación en el mundo de la ciencia: su tabla de naúfrago es una  pequeña barrade tungsteno (su tío Dave, "el tío Tungsteno", dueño de una fábrica de bombillas eléctricas  es quien lo inicia en la ciencia). "Y así, totalmente absorto en la física y la química, el adolescente va descubriendo el mundo experimento a experimento y construyéndose un peculiar paraíso intelectual, donde sus héroes son Lavoisier, Marie Curie, Mendeleev y su tabla de los elementos periódicos").

El amor, la pasión por la ciencia: Los primeros años de formación de un científico, de un científico prodigioso.

Descanse en paz.

 © Jesús A. Salmerón Giménez


sábado, 15 de agosto de 2015

IMAGEN DE UN TRAMO DEL CAÑÓN DE ALMADENES (ANTES DEL INCENDIO)


Fotografías tomadas por Pedro Diego Gil López, la primera es del Cañón de Almadenes antes del incendio que sufrió hace una semana, la segunda es de una higuera recién nacida que brotará saludable y se elevará dando frutos, verde, sombra y oxígeno.

Pedro Diego Gil López: Una imagen del Cañón de Almadenes antes del incendio. Ojalá que la naturaleza cubra pronto las heridas del fuego.







© Pedro Diego Gil López 

viernes, 7 de agosto de 2015

EL FUEGO QUE DESTRUYE


Rosa Campos Gómez

El Cañón  de Almadenes y parajes aledaños o distantes, arden desde ayer por la tarde. Se está quemando lo que viste una geografía querida, los árboles y matorrales que se sujetan a su suelo. 

Cuando el paisaje vivo se que quema, nos quemamos también nosotros por dentro.

            Al fondo, perfil de montañas y centro del Cañón de Almadenes tras el incendio  (medio día,7/8/15).                                                                       Fot.: Sara Alarcón

Parte  del Almorchón, La Serreta, Sierra de la Palera, Los Losares y Almadenes,  lugares  que orográficamente se abrazan, han padecido mucho en estas horas,  y con ellos todos los que amamos este enclave ciezano con tanta historia  desde la Prehistoria, donde cuevas con importantes pinturas de Arte Rupestre  nos legan su enorme  patrimonio cultural (entre ellas La Serreta), de magna belleza, que nos ha llegado como un delicioso regalo de la naturaleza.
(Por considerar que este artículo corresponde a un espacio más personal, se ha trasladado completo a http://palabrasenimagen.blogspot.com.es/)

© Rosa Campos Gómez