sábado, 23 de septiembre de 2017

VIOREL TRANDAFIR, PINTOR RUMANO


                                                                                                Sara Alarcón




Viorel Trandafir (1987) es un artista rumano que, sin duda, tomó las primeras nociones de pintura de su padre, un pintor desconocido pero con talento, del que nos dice: “uno de los recuerdos gratos que tengo de mi padre, antes del divorcio, es verlo pintar en la pared de mi habitación un retrato enorme de mi familia”.  Y nuestra conversación gira entrono a esta práctica:




1. ¿Cuál es tu estilo favorito y quiénes son tus referencias?
Es una pregunta difícil de responder. Me gusta el arte como una universal forma de belleza. Suelo pintar impresionismo y a veces hiperrealismo, especialmente cuando pinto paisajes urbanos y arquitectura. Si tengo que elegir prefiero impresionismo, pero por lo general, en los encargos me suelen pedir realismo. Pinto por dos razones, porque es una forma de expresar mis sentimientos y mi creatividad, y para la gente es una buena forma de tener inmortalizado esto en un lienzo. Por supuesto, en ambas situaciones mis pinturas tienen mi toque personal.
2. Es una decisión personal o profesional… ¿Qué técnicas y materiales usas en tus pinturas?
Yo siempre pinto el lienzo con óleo. Prefiero el óleo desde un  punto de vista profesional porque creo que hace mi pintura perdurable. Hasta donde yo sé, el óleo se seca completamente en 80 años, otra razón es que puedes utilizar una variedad de herramientas que con otras pinturas no puedes, como por ejemplo la espátula, diferentes tipos de pinceles y variar así la consistencia del color. Normalmente, para un gran trabajo de pintura yo uso una proyección de vídeo para mantener las proporciones correctas y para respetar las luces y las sombras. Para pequeñas pinturas suelo hacer muchos bocetos para explorar bien el tema que estoy pintando. Entonces en el boceto final uso tonos negros o en un color siena tostado.

3. ¿Qué pintores son tus ídolos?
No puedo decir que tenga ídolos. Artistas de todo el universo, cada obra maestra, cada pintura cuenta una historia oculta. Mi placer es estudiarlos y averiguar sus historias. Un gran artista dibuja personas y paisajes que corresponden a su era, y en todo deja un poco de su alma. Yo trato  de descubrir cada detalle de la vida del artista, estudios, vida personal, ambiente social en el que vivió.  En esta categoría puedo poner al pintor rumano Nicolae Grigorescu, Stefan Luchian, Theodor Pallady, Teodor Aman, entre otros. En cuanto a artistas internacionales me gustan Van Gogh (estuve en su casa en Francia), Paul Cezanne, Camille Corot, Rembrandt, Picasso y Salvador Dalí. Al mismo tiempo no puedo decir que otros artistas no me gusten.

4. ¿Puedes darnos referencias sobre el arte rumano contemporáneo?
Adrian Ghenie. Pienso que es el único que puede pintar a un nivel universal o internacional. Tenemos un montón de artistas en estos días, pero no todos pueden estar a ese nivel, asimismo, estoy seguro de que muchos otros no pueden esperar a ser descubiertos.

5. En estos tiempos que  corren, piensas que es fácil empezar en una profesión artística?
Bueno, depende. Primero todo el arte significa hacer una gran variedad de sacrificio para pagar tu satisfacción. Yo pienso que primero tienes que recibir una llamada interior y entonces motivarte para empezar. No creo en el talento, creo en técnicas, unicidad y creatividad. Sí, puede ser duro comprar todos los materiales que necesitas, hacerte un hueco en la comunidad, pero no es imposible. Es todo sobre la llamada interior para crear y ofrecer al mundo una pieza de ti, de tu belleza interna.

6. ¿Te sientes libre a la hora de pintar?
Me siento extraño cuando pinto.  Siento la libertad de crear pero al mismo tiempo me siento encerrado en un universo. Suelo mirar el lienzo en blanco por cuatro horas sintiéndome libre para pintar algo que apenas he elegido, es un poco complicado explicar este sentimiento; después empiezo a pintar y constantemente pienso diferentes maneras para hacerlo parecido a como he imaginado que debería ser. Por eso, uso varias técnicas y exploro diferentes ideas. Creo que la libertad la mato al final con mi propio perfeccionismo. Antes, me despertaba con una idea e iba corriendo a pintarla antes de que se me olvidara.

7. Puedes dar algún consejo para jóvenes que están eligiendo su futura profesión.
Para adolescentes, empezar a pintar es lo mejor que pueden hacer. Ellos pueden desarrollar su pasión, pintar es lo mejor para expresar sus sentimientos y experiencias. Una buena escuela de arte puede garantizar las mejores técnicas y experiencias que ellos necesitan para convertirse en artistas. Yo recomiendo paciencia y perseverancia, trabajo duro y que exploren más de una posibilidad. Después de muchos años adquirirán su propio estilo y quién sabe, en un futuro podremos pensar en ellos como artistas.







Algunos datos sobre su trayectoria:
Viorel Trandafir nació un 3 de noviembre en una aldea cercana a la ciudad de Onesti, condado de Bacau. Con sus padres viajó por diferentes ciudades, hasta que se establecieron en la región de Oltenia. Ya en el primer curso de la escuela primaria hizo, para un concurso, una copia de una pintura famosa de Nicolae Grigorescu; y, mientras cursaba estudios superiores, continuó por libre formándose en dibujo, pintura, leyendo y pintando. 
Empezó a trabajar como periodista para televisiones locales y colaborando con algunas nacionales, por lo que pudo conocer a grandes creadores del arte contemporáneo rumano. Posteriormente viajó durante casi un año por diferentes países como Francia e Italia entre  otros, trabajando en publicidad, pero al mismo tiempo visitando y estudiando más sobre arte y arquitectura antigua.
Volvió a Rumania tras la repentina muerte de su madre, instalándose, con la familia que ha formado, en Dragasani, ciudad en la que dice haber encontrado la paz y el patrimonio histórico y cultural que podría inspirarle para la creación artística (aquí ha escrito Alecsander, novela publicada en 2014), y donde trabaja como responsable de la promoción de los valores culturales de la ciudad, creando eventos culturales: el Club de la Juventud y el  Cine 3D,  y los gestionados en el Museo del Vino.
Su primera exposición individual se basó en los edificios neo-romanescos y el paisaje histórico del casco antiguo dragasiano: “el objetivo de esta muestra era recordar la bell époque de los viejos paisajes urbanos que se alzaban entre las dos guerras mundiales”.
En sus pinturas mantiene la filosofía de reflejar lo mejor posible el espíritu que envuelve al paisaje que elige como modelo, lo hace desde un hiperrealismo que combina con algunos toques de impresionismo,  buscando expresar el universo particular de la obra.
 Conoció y mantuvo amistad con el maestro Olimpiu Orza, quien le hablaba de arte y sobre las diferentes direcciones que un pintor joven como él podía seguir en este oficio. Organizó una exposición con trabajos de este gran artista antes de su muerte.
 V. Trandafir recibe encargos de pinturas y dibujos desde distintos puntos del país. Cree que un artista debe de estar involucrado en la vida social de su comunidad y  ser uno de sus exponentes.  Ahora está preparando una próxima exposición titulada “No-Palabras” con la que intentará transmitir el mensaje de las cosas y sentimientos no verbales humanos.

             













                                                               

        © Sara Alarcón

         

martes, 19 de septiembre de 2017

EL TREN POR DEBAJO A SU PASO POR MURCIA





           Estación de FerrocarrilErnest Descals




 “No hay un día de tu vida en que no hayas impactado de alguna forma a la gente de tu alrededor. Lo que tú hagas, hace toda la diferencia, por lo que tienes que decidir, que clase de diferencia quieres hacer.”

                                                                             Jane Goodall





Desde Cultura de Notas estamos junto a las personas que defienden una casusa a todas luces justa  y necesaria:  la de la vía soterrada para el AVE en Murcia.



Nuestra solidaridad con la Plataforma Pro-soterramiento del Ave a su paso por la ciudad de Murcia.




miércoles, 13 de septiembre de 2017

ESTELLA-LIZARRA (breve mirada viajera)

                                                                                 
                                                                 Rosa Campos Gómez

Ayer concluyó para mí un verano de viajes (entrañables, en muy querida compañía) distinto a otros anteriores en los que ya consideraba una salida un buen regalo, llenándolos con estimulantes periplos virtuales a través de los libros. Por ser este año más los físicos, compartiré en Notas algunas de esas experiencias en una especie de “cuaderno de viajes”, donde, además, tendrán cabida otros temas..., no obstante, viajar, ya sea física o imaginariamente, es mirar desde dentro lo que se nos ofrece fuera, para crecer en humanismo (y menguar en arrogancia si la hubiere), para conectarnos.


Comienzo con uno de los pueblos  de Navarra (comunidad foral sorprendente, bella en su conjunto; con enorme cordialidad su gente) que he visitado más recientemente:

Estella, en castellano–de stella (estrella en latín), nombre dado al pueblo por el rey Sancho Ramírez en 1090, con el significado de punto de orientación para los peregrinos que hacían el recorrido del Camino de Santiago–, Lizarra, en esuskera –de “tierra de fresnos” (probablemente por lizar=fresno), o tal vez derivado se estrella (izar=estrella)–, es una localidad edificada en el gran meandro del río Ega, poseedora de un importante patrimonio histórico-artístico, al que pertenece el Palacio de los Reyes de Navarra, construcción civil del románico navarro (segunda mitad de s. XII).



















El palacio, en sus lados norte y este, mira, respectivamente y haciendo esquina, a la plaza de San Martín y a la calle de San Nicolás (rúa por la que entraban los peregrinos) y hacia donde se alza la magnífica fachada principal construida en piedra sillar, que en origen contaba con dos niveles –en el XVIII se construyó la tercera planta con torre ubicada en dicha esquina–;  en el inferior de esta hallamos un pórtico con cuatro arcos de medio punto, flanqueado por dos semicolumnas adosadas a los muros laterales, con un capitel narrativo, a la altura de la arcada, la de la izquierda: una escena de la batalla librada en Nájera entre Roldán y el gigante Ferragut –firmada por Martinus de Logroño– como ejemplo del vencimiento del bien frente al mal. 

                                  

La galería del segundo piso presenta cuatro amplios vanos decorados con esbeltas columnas con capiteles con decoración vegetal y figurativa, enlazadas por arquillos ligeramente apuntados. 




y a esa altura, en la semicolumna adosada que se yergue a lo largo del muro  de la derecha, en sus dos primeros niveles, encontramos el otro capitel narrado en el que se representan tres pecados capitales -lujuria, soberbia y avaricia-, fabulados con una estilizada imaginería figurativa y animalística oriental.

        
                              


Este espacio que fue palacio en su día y posteriormente cárcel, también tuvo un periodo, ya en el siglo XX, en que fue refugio de vagabundos. Hoy, rehabilitado desde 1991, es el Museo de Gustavo de Maeztu (Vitoria, 30 de agosto de 1887 - Estella, 9 de enero de 1947), pintor, grabador, muralista, ilustrador y escritor –hermano del escritor Ramiro de Maeztu y de la pedagoga y feminista María de Maeztu–, artista con una amplia trayectoria que he conocido gracias al acceso a tan  histórico y  bien cuidado centro.

 La interesante exposición de su obra, distribuida entre los pisos segundo, tercero y torre del edificio cuenta con óleos, dibujos, bocetos y litografías del autor, del que me llamó poderosamente la atención el cuadro Pierrot en la taberna (1920-21).




El rojo intenso (menos abermellonado en la pintura que en la foto), sobre una parte de la espalda de la mujer (vestida) inclinada sobre una mesa de taberna, me llamó la atención al principio, invitándome a acercarme, descubriendo en la mirada de sus ojos, entre ausente y condolida, la tristeza de un vacío que indica la falta de ilusión causada por una vida a la que quizá se ha visto abocada y que hubiera no querido llevar; de ahí me dirigí a la del hombre disfrazado de Pierrot (con la máscara sobre la cabeza) cuyo rostro en su conjunto manifiesta una perniciosa ironía, lejos de la melancolía que pudiera definir al personaje que viste; su postura de pie despide una fuerza turbia, agresiva. Es un cuadro en el que se aprecia un fuerte dramatismo, al que el pintor le añadió posteriormente una ventana con un ambiente carnavalesco en la calle parisina a la que se abre, pero que, aun así, no le resta sordidez ni desgrava la tragedia que en el interior de la figura femenina se percibe. Los colores son plurales e intensos, mezclados y combinados para expresar contundencia. En esta pintura vemos tres conceptos que caracterizan muchas de sus obras: lo cosmopolita, lo pintoresco y lo marginal. Los personajes que la protagonizan se han quitado los antifaces, el autor ha querido representarlos desde su desconcertante y triste verdad.

Una selección de 17 de carteles de Picasso se muestra (del 2 de agosto al 8 de octubre) en una de las salas,



como homenaje a los cien años de otro homenaje, el que en 1917 le ofreció el pintor malagueño al vitoriano-estellés cuando  este fue a Barcelona a exponer en las Galerías Layetanas.
Naturaleza, arquitectura, pintura...,  todo nos habla desde un lugar que comunica en sosiego.





                                                          1 y 2.  El río Ega a su paso por Estella-Lizarra
                                                    Fotografías tomadas a un lado y otro del Puente sobre el río Ega. 
                  

 Y aún, ¡tanto que mirar en Estella!



   © Rosa Campos Gómez


viernes, 8 de septiembre de 2017

OLIVER SACKS: UNA MENTE MARAVILLOSA



Jesús A. Salmerón Giménez



In memoriam
El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, quien fuera nuestro Antropólogo en Marte, el de los imposibles Despertares, el hombre que nos acompañó con una sola pierna al fondo de las complejidades de la mente humana, el magnífico escritor de los neurorrelatos (casos clínicos que, como un prodigioso alquimista, transmuta en pequeñas joyas literarias) basándose en su experiencia con pacientes y en vivencias que experimentó a lo largo de su vida. Sacks, considerado por algunos como el neurólogo más famoso del mundo, desarrolló también otras pasiones (Botánica, Química, pero también este extraordinario ser humano que fue Oliver Sacks, llegó a ser campeón nacional de halterofilia, culturista y corrreoso motero de los Ángeles del Infierno).

Este eminente científico y formidable humanista (nos describió cada caso –extraordinarios, extraños– en el contexto de la vida personal del paciente: Oliver Sacks no nos habla de enfermedades sino de personas, siempre), dedicó  libros al síndrome de Tourette, a las alteraciones en la visión del color, al mundo de los sordos, a las alucinaciones, la música y el cerebro... (Alguno de sus libros se han llevado al cine, como Despertares, la película protagonizada por Robert De Niro y Robin Williams).



Sin embargo, es él El tío Tungsteno, su autobiografía, el libro que más hondamente me ha impresionado de toda su obra y también de todos los que he leído. Lo leí hace 12 años, y está fresco, como recién escrito en mi memoria. El libro es una colección de recuerdos del joven Sacks, sus aficiones científicas, su vida familiar y sus ensoñaciones sobre el mundo que le esperaba:

Cuando tenía seis años estalla la Segunda Guerra Mundial, y es enviado a un internado en el campo (un infierno dantesco de hambre y penurias, regido por un sádico director que torturaba y abusaba a sus alumnos. No es de extrañar su admiración temprana  por Dickens). Cuando regresa a Londres, encuentra su salvación en el mundo de la ciencia: su tabla de naúfrago es una  pequeña barra de tungsteno (su tío Dave, "el tío Tungsteno", dueño de una fábrica de bombillas eléctricas es quien lo inicia en la ciencia). "Y así, totalmente absorto en la física y la química, el adolescente va descubriendo el mundo experimento a experimento y construyéndose un peculiar paraíso intelectual, donde sus héroes son Lavoisier, Marie Curie, Mendeleev y su tabla de los elementos periódicos").
El amor, la pasión por la ciencia: Los primeros años de formación de un científico, de un científico prodigioso.

Descanse en paz.

(Escrito el 30/08/15)


                             © Jesús A. Salmerón Giménez

lunes, 4 de septiembre de 2017

HORA DE VOLVER

Rosa Campos Gómez

Entramos en tiempo de manzanas, huele la proximidad del otoño. Es hora de volver con estas notas que nos acercan.
La vida tiene profundidad y extensión de río que pasa por los humanos regándonos unas veces, y otras inundándonos con su agua pudiente. Y si no es así, si no nos moja en nuestros distintos grados de permeabilidad, es que somos como un paraje yermo.
Y con ese fluir volvemos, tras este verano –todavía no concluido– que, como colectivo social, nos ha sido duro, inundándonos con el dolor por los sucesos trágicos en Barcelona, Cambrils, Yemen, Siria, Mar Mediterráneo..., por la violencia de género…, cada uno con su particular dimensión y efecto de demente causa –no distanciándose, por desgracia, de los padecidos en otra estación del año–; duro y en cierto modo mullido por las respuestas de humanismo paliativo y de denuncia que nos abren compuertas de esperanza.
Meses de estío que, además, nos han ido regando con contenidos especiales bebidos en su momento, siendo grato pasto para el enérgico recuerdo.
En esta nueva andadura, en la que pronto nos convocará la ración de frío que la naturaleza nos depara, seguimos caminando con el calor de la amistad, de nuevas lecturas sobre el río de la vida. Un placer seguir encontrándonos.

          © Rosa Campos Gómez


jueves, 13 de julio de 2017

FELIZ VERANO





Es tiempo estival, de cambio, de aparcar unas costumbres para adentrarnos en otras que nos refresquen la mirada en los días que nos bañan de luz… y de calor. 
Deseamos que en este caminar veraniego encontréis, encontremos, espacios de sombra con olor a menta, y cauces antiguos, sabios, por los que manen chorros de agua fresca.


¡FELIZ VERANO!
En nombre todos los que colaboramos en Notas.

(Y porque hay costumbres difíciles de aparcar, como la lectura, que además atemperan el ánimo, en la columna de la derecha están los enlaces que también nos sumergen en ella.)


Volvemos tras el paréntesis vacacional.



martes, 11 de julio de 2017

LA DETERMINACIÓN DE GLORIA FUERTES



Rosa Campos Gómez



“Mi eterna gratitud a los que me quieren,
siempre les recordaré a la hora del sol.”

G. F.

Cien años hace que nació Gloria Fuertes, y si hay alguna conexión entre lo que hemos sido y en lo que nos transformamos tras el apagón del cuerpo ella tiene que estar conmovida, y divirtiéndose, por la divulgación que la celebración que este aniversario está alcanzando.
Predominó en su vida la determinación de ser escritora, poniendo su talento al servicio de la palabra escrita y recitada. Son buenos indicadores de que eligió bien los numerosos actos y publicaciones que sobre su figura vemos desplegarse, incluidas toda clase de críticas, porque permiten aflorar un amplio abanico de datos y valoraciones que enriquecen  jugosamente la aportación a un mayor conocimiento de su trabajo, quedando en alto lugar el beneficio para el reconocimiento de esta poeta que quiso estar de guardia por si se necesitaba alguna cura urgente para males de amores o de soledades.
Fue una mujer que llevó siempre despierta a su niña interior, juguetona y curiosa, y le permitió convivir con la adulta apasionada e inteligente que era, por eso nos ha dejado una vasta obra destinada a lectores de todas las edades, en la que predomina la poesía, y donde también tienen cabida el teatro y el cuento.
Escribió diferente, demostrando, en versos de sencillez honda, su empirismo del amor y del dolor, con una perspectiva del humor que le dan una originalidad intrínseca e inconfundible. Su literatura para adultos es merecedora de ser conocida porque aporta la riqueza que surge en lo cotidiano, nutrida de metáforas transgresoras, y con  giros que sorprenden. Los valores a los que alude y las situaciones que unas veces desliza y otras arroja, van calando desde una ternura envolvente.  Ofrece innovaciones de forma y de técnica (postismo), y hace poesía social (Generación de Postguerra, Generación del 50) pero con una particular impronta contestataria, donde la crítica  y la ética confluyen, poniendo de manifiesto su vinculación al pacifismo, al feminismo y al cuidado de la naturaleza, y la denuncia de las injusticias: marginación, insolidaridad, maltrato...; también la estética, generadora de bellas imágenes:
         “Que aún tengo aljibes llenos de ternura”

         “La vida me sabe a verso
          y los besos a manzana.
          -El monte arregla sus pinos,
          por las rocas el mar baila-.”



Su obra es importante en su conjunto por la personalísima novedad que introdujo en la literatura  española, en la que, además de los valores reseñados, hay frescura y alegría en la destinada a niños (bien divulgada), y transparencia y sencillez bien construida  en la comunicación de los sentimientos, en la destinada a adultos (sin la divulgación deseada en su día).

Fueron compañeros inseparables, junto a la cajetilla de tabaco, el papel y el bolígrafo. Se enamoró de personas de su mismo sexo; montó en moto vestida con pantalón en los años cincuenta españoles, y antes,  a mediados de los treinta, vistió elegante pantalón largo, y práctico corto (su hermana era una buena modista) con el que recorría Madrid en bicicleta.

Vivió sola, quizá por prescripción propia; declaró que dejó de temer a la soledad cuando sintió la compañía de Dios (en el que creyó de manera desigual a la dogmática de los catecismos), dejando muestras de su fe por escrito:

          "Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
                (...)


         Le tienes en la lengua cuando cantas,

         en la voz cuando blasfemas,
         y cuando preguntas que dónde está,
         esa curiosidad es Dios, que camina por tu sangre amarga.
         En los ojos le tienes cuando ríes,
         en las venas cuando amas."




      Breve selección de poemas.
        TODO EL PASADO   
        Todo el pasado se quiere apoderar de mí
        y yo me quiero apoderar del futuro,  

        me dislocan la cabeza para que mire atrás

        y yo quiero mirar adelante.
        No me asustan la soledad y el silencio,     
        son los lugares preferidos de Dios     
        para manifestarse.

        Mi eterna gratitud a los que me quieren,     
        siempre les recordaré a la hora del sol.

        No puedo detenerme,   
        perdonad, tengo prisa,   
        soy un río de fuerza, si me detengo                              
        moriré ahogada en mi propio remanso.


         SI TE SIENTES COMO UNA BAYETA

         Si te sientes como una bayeta
         como una colilla
         como una cáscara,
         no riegues tu tristeza,
         no existe tu fracaso
         (¡el fracaso es el suyo!)
         el del que te usó para limpiarse
         y te tiró como bayeta vieja,
         el que aspiró tu energía,
         te disfrutó y pisó, como a colilla usada;
         el que mordió tu fruto
         y tiró lo que quedó de ti
         la monda y lironda cáscara de terciopelo.

         Si eres bayeta,
         colilla
         o cáscara
         ¡siémbrate en ti!
         y vuelve a florecer en un cuadro,
         en un poema,
         o si cáscara,
         en el manjar de un niño hambriento.
         (Así hice yo.)



        SE  SUICIDÓ LA ESTATUA DELDICTADOR
        Se suicidó
        la estatua del dictador.
        La estatua vivía en el centro del estanque.
        Una noche de viento
        la estatua se lanzó al agua.
        La estatua del dictador
        murió ahogada.

        Sólo las gaviotas la echaron de menos.



       NO PERDAMOS EL TIEMPO
       Si el mar es infinito y tiene redes,
       si su música sale de la ola,
       si el alba es roja y el ocaso verde,
       si la selva es lujuria y la luna caricia,
       si la rosa se abre y perfuma la casa,
       si la niña se ríe y perfuma la vida,
       si el amor va y me besa y me deja temblando.
      ¿Qué importancia tiene todo eso
       mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,
       un niño sin zapatos o un contable tosiendo,
       un banquete de cáscaras,
       un concierto de perros,
       una ópera de sarna...
       Debemos inquietarnos por curar las simientes,
       por vendar corazones y escribir el poema
       que a todos nos contagie.
       Y crear esa frase que abrace todo el mundo;
       los poetas debiéramos arrancar las espadas,
       inventar más colores y escribir padrenuestros.
       Ir dejando las risas en la boca del túnel,
       y no decir lo íntimo, sino cantar al corro;
       no cantar a la luna, no cantar a la novia,
       no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.
       Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,
       gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo
       debajo de las latas con lo puesto y aullando,
       y madres que a sus hijos no peinan a diario,
       y padres que madrugan y no van al teatro.
       Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso;
       cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.
       Asediar usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.
       Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;
       ser buzo una semana, visitar los asilos,
       las cárceles, las ruinas; jugar con los párvulos,
       danzar en las leproserías.
       Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,
       que al corazón le llega poca sangre.



 Biografía (concisa).
Gloria Fuertes nace un 28 de julio de 1917 en el castizo barrio de Lavapiés, en el seno de una familia trabajadora (costurera y sirvienta su madre, portero su padre) que cambiará varias veces de domicilio, por lo que Gloria y sus hermanos también cambiaban de colegio:
  “Me llevaron a un colegio muy triste / donde una monja larga me tiraba pellizcos / porque en las letanías me quedaba dormida".
El dinero no era materia que abundara en su casa (a pesar de que sus padres no paraban de trabajar)  sus palabras lo reflejan:
“Mis primeros pendientes fueron unos sabañones.”  “Era una niña con zapatos rotos y algo triste porque no tenía muñecas.”
Como no podía tener cuentos se los fabricaba desde los cinco años, escribiendo, ilustrando y cosiendo sus páginas. Aquí tenemos el primer gran síntoma de su determinación.
Ante la estrechez económica familiar buscó la forma de ayudar:
  “Mi primer juguete, una máquina de escribir / (alquilada) con la que trabajaba / copiando direcciones, / me pagaban un céntimo por cada sobre..."
A los catorce años le publican su primer poema: Niñez, juventud, vejez (la suerte ya estaba echada). A esta edad su madre la matriculó en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer, donde estudió Taquigrafía, Mecanografía y Puericultura; y ella se matricularía, por su cuenta y riesgo, en Gramática y Literatura.  Además de escribir, la lectura y el deporte, eran sus otras aficiones, no vistas como prácticas para su sexo por su progenitora.
Era una joven que estaba dejando atrás la adolescencia cuando muere su madre y un año más tarde su hermano.
Su primer poemario, Isla Ignorada, lo escribe a los diecisiete, aunque no será publicado hasta 1950, en Caracas.
En 1935 le publican poemas y recita en Radio Madrid.
A las terribles sacudidas que representaron la pérdida de su madre y la de su hermano se suma la guerra, que estalla en 1936  (en la que perderá a su novio) y que dejará un poso de tristeza en su vida que le hará ser pacifista declarada en lo que escribe: “Yo me voy a la guerra para pararla.” “...Un niño con un libro de poesía en las manos nunca tendrá de mayor un arma entre ellas…”.
Desde 1939 hasta 1954 combina su trabajo como contable con la escritura, publicando en las revistas infantiles Maravillas y Pelayo. A partir de entonces su participación aparece en diferentes revistas culturales como Chicas, Postismo, Cerbatana, Arquero… Y crea, junto a otras escritoras (Adelaida Las Santas y casi cincuenta poetisas más) el grupo `Versos con Faldas´, para recitar en los cafés madrileños, costumbre cultural en auge en aquellos años, que terminaría, por prohibición del director General de Seguridad, en 1952.
Pone en marcha la primera Biblioteca Infantil ambulante, que recorre los pueblos facilitando libros a los niños que no tenían acceso a ellos. Entabla relación con Carlos Edmundo de Ory  y amistad con Antonio Gala, entre otros escritores. Recibe premios, publica varios libros y estrena su primera obra de teatro.
Entre los años 1955-1960 estudia Biblioteconomía e Inglés, en el Instituto Internacional, en Madrid, allí conoce a la profesora hispanista Phyllis Turnbull (a quien amará y con quien convivirá). En este centro trabaja como bibliotecaria desde 1958 hasta 1961, año en que recibe la beca Fullbright de Literatura Española, que la lleva a impartir clases en las universidades norteamericanas de Bucknell, Mary Baldwin y Bryn Mawr hasta 1963. Son años en los que escribe, publica, recibe premios e imparte clases. Es una mujer que aprende y enseña, sin duda posee determinación y coraje.
A la vuelta de EE UU da clases de español a extranjeros  en el Instituto Internacional donde antes trabajó como bibliotecaria, sigue escribiendo y publicando libros para adultos y para niños y recibiendo premios.

En 1972, la  obtención de la beca March de Literatura Infantil le permite dedicarse a tiempo completo a escribir, y en esta década lo hace también para TVE;Un globo, dos globos, tres globos, entre otros programas, le darán una popularidad inusitada. No dejó de escribir, de publicar y de recibir premios (Cangura para todo, que ya había obtenido el Lazarillo, recibe el Hans Christian Andersen), ni de recitar allí donde la llamaban. En estos años, además,  publica en las revistas  La Codorniz y Discóbolo. 
Murió el 27 de noviembre de 1998. Trabajaba por entonces en Glorierías, publicadas póstumamente por la Editorial Torremozas, a cuya directora, Luz María Jiménez Faro, le dejaría el legado de su obra, de la que todavía queda mucha inédita. Y una herencia de 100 millones de pesetas (llevó una vida austera) destinada a los niños  de La Ciudad de los Muchachos.
Fue amiga de muchos de los escritores contemporáneos, compartiendo páginas en antologías con algunos de ellos.

Gloria Fuertes escribió libros de poesía para adultos, publicados: Isla Ignorada, Antología poemas del suburbio, Aconsejo beber hilo, Todo asusta, Que estás en la tierra, Ni tiro ni veneno ni navaja, Poeta de guardia, Cómo atar los bigotes al tigre, Antología poética, Sola en la sala, Cuando amas aprendes geografía, Obras Incompletas, Historia de Gloria, Mujer de verso en pecho, Pecábamos como ángeles, Glorierías(para que os enteréis), Glorierías (la voz y la palabra de Gloría Fuertes), Garra  de la Guerra, Es difícil ser feliz una tarde, Se beben la luz, Los brazos desiertos y Poemas prácticos más que teóricos. Más 95 de libros infantiles, 8 de teatro y relato y 19 temas musicales, y lo que todavía queda inédito. Escribió mucho (y bueno), acaso porque  tomó la prisa cuando hacía falta y supo ir despacio en lo esencial, fiel  a su determinación, para llegarnos:

              La gente corre tanto
              porque no sabe dónde va, 
              el que sabe dónde va, va despacio,
              para paladear  
              el “ir llegando”.

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      Fuentes de datos e imágenes:
     . gloriafuertes.org
     . pongamosquehablodemadrid.com


      Vídeos  recomendados:
    . 'Nota biográfica' (Gloria Fuertes) (La mitad invisible - La 2, 27/10/12)

    . Gloria Fuertes en "el pota en su voz" (1989)
    . Paco Ibañez - Villancico - Gloria Fuertes




                       © Rosa Campos Gómez